El pasado sábado 14 de Mayo en Hellín (Albacete), con el Teatro Victoria en pie aplaudiendo a mi madre me di cuenta de lo afortunado que soy. Mi padre, Juanito Valderrama, es un mito y no hace falta decir nada más, pero Dolores es una lección de amor y arte viviente. Poder estar a su lado en un escenario es un regalo de Dios.

Gracias a todas/os por estar ahí.